Un lugar tranquilo abierto para visitantes en Tenerife.

El nombre de la finca, El Pinito, se inspira en el dicho tradicional “el quinto pino”, que se emplea para describir un lugar lejano. Cuando la casa se construyó, La Esperanza era una zona alejada para la mayoría de los habitantes de la isla.

El Pinito Ocho pertenece a nuestra abuela María Rosa, y es una casa antigua que en ocasiones nos recuerda a un museo por toda la historia que transmite; por ello nos preguntamos cómo podíamos crear un lugar en el que lo antiguo se uniera a lo nuevo, y qué es lo que puede ofrecer este lugar

Fuera de la casa hay un enorme jardín ecológico tan silvestre en este momento que podrías perderte en él con bastante facilidad. Por suerte, no tendrías que preocuparte por la comida: en El Jardín hay una innumerable variedad de frutas, como aguacates, naranjas, mandarinas, limones y kiwis, por nombrar algunos.

Hemos cultivado una pequeña parcela de tierra para comenzar nuestro propio jardín de vegetales cultivados de forma orgánica. En el futuro esperamos producir suficiente cantidad para hacer que el proyecto sea autosuficiente.

Nos gustaría invitarte a unirte a nuestra comunidad y a disfrutar de la tranquilidad de este lugar, comer mandarinas directamente del árbol, prepararte tú mismo/a un zumo con naranjas dulces después de un paseo por el jardín, o trabajar en tus propios proyectos al lado de la chimenea.

Desde aquí se puede explorar fácilmente la isla de Tenerife, puesto que no nos encontramos lejos de sus preciosos y antiguos bosques y diversa costa.

La Esperanza está situada en una colina sobre la antigua ciudad de La Laguna y de Santa Cruz, la capital de la isla. Aquí arriba no hace tanto calor y podrás alejarte del turismo estándar para sumergirte en días de playa y noches de fiesta siempre que quieras.